ReportajesFussbal Club Cincinnati: el futuro de la expansión

Queen City será parte de la historia moderna del fútbol estadounidense. Una expansión que llevará recuerdos inolvidables a la tierra de la libertad. El Tio Sam debe sentirse orgulloso. 
Gabriel Hidalgo1 mes ago89216 min

Estados Unidos es la casa del capitalismo. La tierra de la libertad que simboliza la prosperidad económica. Millones de personas buscan el “Sueño Americano” que, por razones obvias, no es para todos. La gran mayoría fracasa, pero debemos entender este término de una forma muy distinta a como se entiende en otras partes del mundo. La estabilidad que ofrece un trabajo dentro de los parámetros normales, iguala a las grandes riquezas en naciones menos desarrolladas. La grandeza territorial de este país expone a decenas de metrópolis que de alguna forma u otra, colaboran a ese sueño. La diversidad cultural con la que se forjaron es fundamental para entender la cantidad de deportes profesionalizados que con mucho orgullo, ejemplifican los ideales de esta nación.

El fútbol nunca fue una prioridad para los estadounidenses. Las primeras pinceladas de profesionalismo se vivieron cincuenta años después de otros deportes como el béisbol, el baloncesto y ese que tanto los enorgullece de haberlo creado: el fútbol americano. La United Soccer Association (USL) –con equipos manejados por clubes europeos como Sunderland, Aberdeen, Cagliari y Wolverhampton– se fusionó con la National Professional Soccer League (NPSL) luego de la Copa Mundial que organizó y ganó Inglaterra en 1966 para crear la North American Soccer League (NASL), aquella liga que trajo a algunos de los mejores futbolistas de la historia. Su desaparición dejó un vacío que costó más de diez años llenar.

Mientras la Major League Soccer tomaba forma un año después de la organización de la Copa del Mundo, se creó la United Soccer Leagues Second Division (USL SD), la cual sirvió como segundo escalón del fútbol norteamericano durante diez años. En 2005, la creación de la United Soccer Leagues First Division (USL FD) fortaleció la estructura que manejaba la propia federación estadounidense. En esta liga se foguearon varios equipos que hoy hacen vida en la élite: Seattle Sounders, Portland Timbers, Vancouver Whitecaps y Montreal Impact iniciaron el nuevo milenio en una liga que buscaba darle sentido a la pirámide norteamericana.

A principios de esta década se fusionaron ambas ligas y en 2011 comenzó la unificada USL que, tras un lustro de competencia con la –desaparecida– NASL, representa en la actualidad el segundo nivel del fútbol estadounidense. En una analogía con las clases sociales, la MLS simboliza la clase alta, llena de riqueza y con un patrimonio que prácticamente crece solo. La USL es la clase media, aquella que con mucho esfuerzo puede aspirar a ser algo más. La casa del capitalismo no puede demostrar lo contrario en sus ligas deportivas, por eso, los grandes inversores que hoy tienen a sus clubes en la United Soccer League se encuentran ante una oportunidad única: ser parte, a cambio de muchísimo dinero, de una élite que busca expandirse.

La creación

La capital del estado de Ohio jamás fue marginada. Desde la creación de la Major League Baseball cuentan con un equipo profesional y a mediados del siglo pasado ingresaron a la National Football League. Cincinnati Reds y Cincinnati Bengals portan la bandera de la ciudad desde hace varias décadas. En el béisbol se consagraron campeones cinco veces, pero en el fútbol americano no tuvieron la misma suerte. La ciudad de medio millón de habitantes en la que se habló alemán hasta la Primera Guerra Mundial no goza de grandes triunfos deportivos. El baloncesto desapareció en 1972 cuando los Cincinnati Royals de la NBA se mudaron a Kansas City. Ni la influencia alemana impulsó su participación en la primera versión de la NASL, Cincinnati Kids fue un rotundo fracaso que duró poco más de catorce meses en la extinta Major Indoor Soccer League. Reds y Bengals son las únicas franquicias que sobrevivieron a las guerras, los hippies y la familia Bush.

En diciembre de 2014, comenzaron a surgir algunos rumores de que la USL quería establecer una franquicia en la ciudad. Seis meses después se hizo realidad. Jeff Berding, quien fue parte de los Cincinnati Bengals por 17 años, era la cara visible de un nuevo proyecto que contaba con algunos de los inversores más importantes de la región. Era una de las personas más indicadas para llevarlo acabo: fue parte de los Cincinnati Dutch Lions –equipo de la Premier Development League– y trabajó como concejal de la ciudad. Su relación con el equipo de la cuarta división del fútbol estadounidense no se tradujo en un potencial ascenso de categoría. Berding lideraba un proyecto completamente nuevo: Fútbol Club Cincinnati nació para profesionalizar el ‘soccer’ de la ciudad.

La familia Lindner, dueña de American Financial Group Incorporated, fue anunciada como el principal grupo de accionistas del club. Carl Lindner III, presidente de la compañía de servicios financieros, fue presentado en agosto de 2015 como la cara visible de los propietarios que manejaron a los Cincinnati Reds entre 1999 y 2005. Una década después volvían al tomar las riendas de un equipo de la ciudad. Jeff Berding recibió el cargo de presidente y gerente general en aquel verano en el que se concretó un paso gigantesco para el fútbol de Ohio. El 25 de marzo de 2016, FC Cincinnati disputó su primer partido como franquicia expansión de la United Soccer League.

Un año de récords

Luego de presentarse como franquicia expansión, FC Cincinnati anunció a John Harkes –miembro del Salón de la Fama del fútbol estadounidense– como el primer entrenador de su historia. Jugó seis temporadas en el fútbol inglés (Sheffield Wednesday, Derby County y West Ham United) y dos Copas del Mundo (1990 y 1994), que pudieron ser tres si no protagonizaba una de las polémicas más grandes en la historia del fútbol norteamericano: el entrenador Steve Sampson lo dejó afuera de Francia 1998 pocas semanas después de catalogarlo como el “capitán de por vida” de la selección.

Harkes lideró al mejor DC United de la historia –que ganó la MLS Cup en dos ocasiones, la US Open Cup y la CONCACAF Champions Cup– entre 1996 y 1998. En 2003 se retiró y tres años más tarde se unió al cuerpo técnico de Bruce Arena en el New York Red Bulls. Tras varios años como analista en distintas empresas y medios de comunicación, Harkes tomó las riendas de FC Cincinnati sin experiencia previa como cabecilla de grupo. El resultado no fue malo: clasificaron a los Play-Offs en la primera temporada del equipo, pero cayeron eliminados en la Primera Ronda.

Lo más destacable de la franquicia en su temporada inaugural se dio afuera de la cancha: registraron la mayor asistencia (24.376) de la campaña y el mejor promedio (17.296) de fanáticos de toda la liga, su asistencia más baja (11.278) fue mejor que el mayor registro de 28 equipos. Incluso, en julio de ese año registraron la mayor asistencia (35.061) de un partido de fútbol en el estado de Ohio cuando enfrentaron al Crystal Palace de Inglaterra en el primer amistoso del equipo ante un club extranjero.

Un cambio para la historia

A principios de 2017, la directiva destituyó a John Harkes luego de varios conflictos internos y anunció a Alan Koch, por aquel entonces asistente y director de scouting, como su nuevo entrenador. El sudafricano apenas jugó como profesional: disputó tres temporadas en un lapso de siete años. En 2001 se retiró por un problema en el corazón y dos años más tarde, con 28 años de edad, se inició como asistente técnico en Midwestern State Univesity.

En 2009 se hizo cargo del equipo femenino de Vancouver Whitecaps y un año después firmó con Simon Fraser University por seis temporadas. La llegada de Koch simbolizó el inicio de la construcción de una nueva idea deportiva. Sus habilidades en la captación de talento y en el manejo de grupo, aunado a un sistema de juego novedoso para la liga, lo destacan como uno de los entrenadores emergentes de los últimos años.

En la temporada 2017, Cincinnati hizo historia al llegar a las semifinales de la Lamar Hunt US Open Cup, derrotando a Chicago Fire y Columbus Crew –el gran rival de la región– antes de perder frente a New York Red Bulls. Estuvieron muy cerca de convertirse en el primer equipo de la USL en llegar a la final de la prestigiosa copa nacional desde la unificación y creación de la liga. Koch firmó una extensión de contrato en plena campaña copera luego de conocerse el interés de varios equipos de la MLS en hacerse con sus servicios.

Forjando una identidad

En sus dos primeros años, Cincinnati demostró ser una ciudad que supo acoger a un nuevo deporte: sus fanáticos sorprendieron a un país que solo acostumbraba a ver grandes demostraciones de lealtad en algunos equipos de la élite. La franquicia cuenta con una barra llamada “The Bailey”, conformada por unos 1.700 fanáticos que cantan, tocan tambores y sueltan un poco de humo azul cada vez que Cincinnati juega de local. Se cree que es, por lejos, el mejor grupo de aficionados de toda la United Soccer League.

Cada semana tienen reuniones para coordinar cánticos y pintar algunos tifos. Cumplen con algunos protocolos previos a los partidos, como recorrer varios kilómetros de la ciudad entre gritos y aplausos hasta llegar al estadio. La United Soccer League no es una liga en la que abunden las grandes hinchadas. The Bailey se ganó su fama porque se asemeja mucho a lo que hacen los fanáticos de la Major League Soccer: los de Seattle Sounders marcaron, hace un tiempo, un modelo ejemplar para todos los hinchas de la nación.

“Esperé algo así de grande desde que era un niño. The Bailey es mejor que los grupos de fanáticos de los otros deportes porque nos juntamos muchas personas diferentes, es una sensación única en la ciudad”, expresó Tom Grabo, reconocido como el “Cincy Super Fan”, al portal WCPO.com

El ascenso a la élite

Cuando Cincinnati rompió los récords de asistencia en su primera temporada en la USL, llamó la atención de Don Garber. A finales de aquella campaña surgieron los primeros contactos con altos mandos de la MLS para un potencial ascenso y en noviembre de 2016, el propio comisionado de la liga viajó a la ciudad para establecer la primera negociación formal. Se dice que Garber estuvo impresionado desde que llegó al aeropuerto por la cantidad de hinchas que lo recibieron, al igual que todo el grupo de aficionados que lo siguió muy de cerca durante toda su estadía. La visita culminó con un apretón de manos con Carl Lindner III y una promesa de tomarlos en cuenta si presentaban un proyecto.

En noviembre de 2017, la Major League Soccer anunció a Detroit, Nashville, Sacramento y Cincinnati como ciudades finalistas para obtener dos cupos en la expansión de la liga. Los inversores debían presentar un proyecto de franquicia una semana después en la sede principal de New York. A mediados de diciembre se anunció a Nashville como la ciudad que albergará al vigésimo quinto equipo de la MLS a partir de 2020. Cincinnati estuvo muy cerca de concretar su entrada, pero presentó serios retrasos con el proyecto de un nuevo estadio. Detroit y Sacramento se encontraban en la misma situación: creían que construir un nuevo reciento deportivo era ir en contra de los nuevos tiempos, considerando la cantidad de estadios que poseen. Don Garber decidió no anunciar a la franquicia número 26 hasta que alguno cumpliera con este requisito esencial. Nashville se convirtió en la única ciudad que celebró en aquellas navidades su entrada a la liga.

Durante el primer trimestre de este año, Jeff Berding trabajó junto al alcalde John Cranley para avanzar en un proyecto de estadio que cumpliera con los parámetros de entrada y tras varias semanas de negociaciones llegaron a un acuerdo con las autoridades y la comunidad. El 29 de mayo, la Major League Soccer anunció al Fútbol Club Cincinnati como su nueva franquicia expansión a partir de la temporada 2019. La ceremonia se llevó a cabo con la presencia de algunos representantes de The Bailey a los costados del escenario. Carl Lindner III aseguró a otros inversores importantes para el próximo año, como Joseph Toyota y Cintas Corporation. La MLS llegó a la ciudad dos años después de la creación del equipo, entrando a uno de los mercados más importantes de toda Norteamérica: Cincinnati es la doceava metrópoli más importante a nivel económico y es catalogada como la ciudad de las oportunidades para los jóvenes profesionales.

“El ascenso de Cincinnati se debe al mercado futbolístico que vienen desarrollando en los últimos años, coincidiendo con la creciente economía de la ciudad. Su reputación de ser el destino principal para jóvenes profesionales la convierte en una ciudad ideal para nuestra liga que sigue creciendo. Felicitamos a Carl Lindner y sus socios, también a los aficionados del equipo que lo han apoyado apasionadamente desde su ingreso a la USL”, expresó Don Garber en la ceremonia de presentación.

Una nueva estructura

Hasta la fecha, FC Cincinnati disputa sus partidos de local en el Nippert Stadium, con capacidad para 40.000 aficionados. Se espera que para 2021 estrenen su propio estadio que ya se construye al oeste de la ciudad. Tendrá una capacidad de 23.000 aficionados y cierta semejanza a estadios europeos, como el Anfield Road de Liverpool. La nueva casa de la franquicia costará alrededor de 250 millones de dólares, de los cuales al menos una quinta parte vendrá de las autoridades de la ciudad: hace pocas semanas, se aprobó el aumento del impuesto en los aeropuertos y hoteles de Cincinnati por los próximos 15 años. Esto, funcionará para reponer gran parte de la inversión que la propia ciudad estará aportando a la construcción del nuevo estadio.

Las negociaciones entre el club y la Universidad de Cincinnati –propietaria del Nippert Stadium– para hacer las reformas necesarias y así poder albergar los partidos de la liga en 2019 y 2020, han sido confusas. Hace pocos meses, el equipo gastó más de dos millones de dólares en la ampliación del campo para cumplir con los estándares de la FIFA y en la compra de paneles de patrocinio digital que cubrirán varias zonas del estadio en los días de los juegos. En junio se aprobó mejorar las zonas de las cámaras de transmisión, la MLS cuenta con un manual bien específico sobre la ubicación de los equipos televisivos para retransmitir los partidos. La Universidad presentó algunas trabas en los cambios estructurales mientras el equipo iniciaba en la USL, pero tras el anuncio de la entrada a la liga más importante de Norteamérica, las conversaciones obtuvieron mejores resultados.

A finales de julio, Jeff Berding presentó un plan para el nuevo Complejo Deportivo en la ciudad de Milford, en el Condado de Clermont, a 30 minutos de Cincinnati. La estructura tendrá un costo de 30 millones de dólares repartidos entre el equipo, la venta de valores de la ciudad, el aumento del 1% de los impuestos en los hoteles de la zona y los incentivos de construcción de la Autoridad Portuaria de Clermont. Se estima que una vez esté en marcha dicha instalación, generará 6.7 millones de dólares anuales al condado y hasta 60 empleos adicionales.

Confeccionando un equipo

El pasado 30 de julio, FC Cincinnati anunció a sus dos primeros fichajes de cara a la temporada debut en la MLS el próximo año. Fanendo Adi y Fatai Alashe firmaron con el equipo que disputa su última temporada en la USL. Adi llegó procedente de Portland Timbers a cambio de $850.000 y un porcentaje de posible venta al extranjero hasta el segundo mercado de pases de 2020, además el nigeriano se convirtió en el primer jugador franquicia del equipo para la MLS y ocupará un cupo de jugador local tras obtener la residencia estadounidense. Alashe llegó de San Jose Earthquakes en una cesión de dos temporadas a cambio de $135.000, dos movimientos que sorprendieron a todos por la importancia de ambos futbolistas en sus ex equipos.

El delantero africano que fue fundamental en el primer campeonato de Timbers en 2015, se perfila para ser la gran figura en la primera temporada del equipo. Desde su llegada, hay más periodistas en los campos de entrenamiento. Se dice que Adi ha influido en muchos aspectos extra deportivos: su crítica al césped artificial del Nippert Stadium –en peores condiciones que el césped del Providence Park de Portland, según el propio jugador– y al nivel de la United Soccer League lo han posicionado como una de las voces más experimentadas que hacen vida en el club.

Un día después de la presentación de Fanendo Adi y Fatai Alashe, el equipo anunció la cesión con opción de compra del defensa sueco Pa Konate, procedente del SPAL de la Serie A italiana. Cincinnati cuenta con otros jugadores de amplia experiencia en el fútbol europeo: Justin Hoyte, lateral que debutó como profesional en el Arsenal de Los Invencibles y jugó posteriormente varias temporadas en el Middlesbrough, es uno de los principales referentes en la defensa. El jugador más importante en lo que va de año –y quien es el favorito para llevarse el MVP de la USL– es Emmauel Ledesma, el argentino que salió de Defensa y Justicia y pasó por Italia, Inglaterra y Grecia.

Alan Koch cuenta con una plantilla de 26 jugadores de los cuales se estima que al menos la mitad permanezca para la siguiente temporada. Según WCPO.com, desde su llegada ha recibido múltiples elogios dentro del club por su capacidad para gestionar a cada jugador. Confeccionar un equipo que esté a la altura de la Major League Soccer, no parece ser un mayor problema para el entrenador de 43 años.

Del Fútbol al Fussbal

El 2019 marcará un antes y un después para la ciudad de Cincinnati. La casi confirmada mudanza de Columbus Crew a Texas para convertirse en Austin FC a partir de la próxima campaña se sincroniza con la entrada del equipo, evitando que un estado tan importante como Ohio salga del mapa futbolístico. El proyecto que idearon Carl Lindner III y Jeff Berding en 2015 ha mostrado un crecimiento exorbitante. Bastaron dos temporadas para que la United Soccer League le quedará pequeña a una franquicia que ejemplifica el modelo capitalista que rige a nación más importante del mundo.

Entre los cambios que se aproximan para el próximo año se encuentra uno muy simbólico: su nombre pasará de “Fútbol” a “Fussbal” en homenaje a la herencia alemana y a la comunidad extranjera más grande de la región. Pocas franquicias demostraron tanta solidez estructural desde sus inicios. La inversión de los propietarios ha cobrado vida propia y a partir de la próxima temporada entrará en el mercado futbolístico más importante del continente. Fussbal Club Cincinnati llegará a la Major League Soccer como una franquicia sólida, respetable y en pleno crecimiento. Con una ciudad que reclama nuevos momentos de gloria. El desafío de entrar a la élite no supera sus capacidades. Queen City será parte de la historia moderna del fútbol estadounidense. Una expansión que llevará recuerdos inolvidables a la tierra de la libertad. El Tio Sam debe estar orgulloso. 


Gabriel Hidalgo

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