Charla de CaféEntrevista a Esteban Becker, el argentino que conquistó Guinea Ecuatorial

Pancho Jáuregui6 meses ago788 min

Esteban Becker es argentino y de muy joven emigró a España en busca de nuevas oportunidades. En 2012, tras dar sus primeros pasos en la dirección técnica en el ascenso español, le llegó la oportunidad y recaló en el seleccionado femenino de Guinea Ecuatorial. Fue campeón con las chicas en 2012 y cuarto con los varones en la CAN que organizó la ex colonia española en 2015. De paso por su país natal dialogó con Pancho Jáuregui para The Line Breaker en una rica e interesante entrevista.

– Pancho: ¿Cómo fueron tus inicios en la dirección técnica en Argentina?
– Esteban: Empiezo a trabajar en el Club Deportivo Español, cuando estaba en Primera División, con Carlos Aimar. Yo era el responsable de la preparación física de todas las divisiones inferiores con Alberto Gonzalez, más conocido como Gonzalito. A los 23 años me surgió la posibilidad de irme a Israel a representar a Argentina en las Macabbiadas y me surgieron ofertas para quedarme en Europa como una del Atlético de Madrid que finalmente no se dio pero me quedé en España. Ya cuando dejé de jugar y como era profesor de Educación Física me relacioné con el fútbol desde otro lado, afincándome en España y empezando a entrenar en las categorías del ascenso.

– ¿Cómo se da la posibilidad de llegar a Guinea Ecuatorial?
– Estando en el Fuenlabrada un día vino un muchacho guineano que estaba haciendo el curso de entrenador en España y me manifestó que le gustaba mi método de entrenamiento y que le gustaría presenciarlos. Como vivíamos cerca, se venía conmigo y empezó a venir todos los días y así pasó un año. Lo metí en el vestuario, hablé con el club y le dimos su chándal. Ya era uno más del cuerpo técnico e hicimos una gran amistad. Luego terminó el curso de entrenador y se volvió a Guinea. Cuando yo estaba en el San Fernando, con el que fuimos campeones, me vino a ver y me dijo: “Mi país lo necesita”. Había una propuesta para el seleccionado femenino y él les había hablado de mí, así que hablé con el presidente, me invitaron al país y llegamos a un acuerdo.

– ¿Cómo fue la experiencia al mando de ese seleccionado de mujeres?
– Nunca había dirigido a equipos femeninos pero para alegría de todo un país pudimos ser campeones de África como locales en 2012. Estuvimos 70 días concentrados en Alemania, con dinero para pagar un hotelazo, con un complejo de primer nivel. Hubo una inversión por algo. Cuando uno está en su mismo país esas condiciones no están. No se sabe donde duermen, donde comen. Las cinco comidas diarias para ellos no existen, apenas toman un vaso de agua para ir a entrenar. Todo lo que se quiera hacer bien cuesta dinero. La voluntad es importante pero a la larga se paga. Si no comés no podés jugar.

– ¿Por qué se da el pase al seleccionado masculino?
– En 2015 Marruecos iba a ser la sede de la CAN pero por el ébola desistieron de la organización y comenzaron a buscar otra sede. Se habló de varios destinos pero finalmente fue Guinea Ecuatorial. El presidente de la CAF y el de Guinea Ecuatorial se pusieron de acuerdo dado que había buenas carreteras, buenos estadios, buena infraestructura. Con menos de un mes para organizar todo, el país anfitrión no tenía entrenador porque el vasco Andoni Goikoetxea había renunciado y a un miembro de la Federación se le ocurrió pensar en mí para que tenga una posibilidad con el fútbol masculino tras el logro con las chicas. Me eligieron por unanimidad y tuvimos la gran dicha de ser cuartos de África, jugando muy bien y con muchos chicos jóvenes. Guinea Ecuatorial fue lo más bonito que me pasó en la vida.

– ¿Cómo manejaron las irregularidades en las nacionalizaciones de muchos jugadores y la extranjerización del equipo?
– Antes de firmar el contrato hablé con el presidente del fútbol masculino y le dije: “Para hacer las cosas bien tenemos que dejar de dar lugar a algún celo o queja con respecto a casos de jugadores nacionalizados falsamente”. Por eso buscamos jugadores cien por cien ecuatoguineanos, para que el factor sangre sea el jugador número doce. El factor sangre fue fundamental porque los jugadores en el vestuario sabían que sus compañeros tenían a su abuelo de Ebebiyin, a su madre en Bata, a un hermano en Mongomo, el otro de Malabo… Esa decisión hizo que Guinea se limpie de toda sospecha y por fin pueda jugar con honor.

– ¿Qué jugadores destacarías de aquel plantel?
– Empezando por la portería había un jugador oculto. Hasta nuestra llegada había dos nacionalizados, un colombiano y un brasileño, y un tal Felipe, que era ecuatoguineano, pero no jugaba nunca. Al quitar los dos primeros por las posibles denuncias, lo pusimos a Felipe y tras la CAN ficharía por un club de Sudáfrica y hoy está en Etiopía. En la línea defensiva ubicamos a Igor Engonga. También Pablo Ganet, que estaba jugando en San Sebastián de los Reyes ante 400 personas y nosotros lo llevamos a la CAN para que juegue ante 40.000. Hoy juega en Primera División en Marruecos. A Kike Boula e Iban Edu los veníamos siguiendo. Y después los tres capitanes: Juvenal, Emilio Nsue y Balboa. Juvenal jugó poco porque estaba medio lesionado pero aportó mucho siendo pieza fundamental en el vestuario a nivel anímico y grupal; y los otros dos eran los que estaban jugando a mayor nivel y con más experiencia. Balboa fue el Riquelme de mi equipo, con goles trascendentales como el que metió a Túnez de tiro libre para pasar a cuartos de final. Tras aquella CAN creo que todos dieron un golpe de calidad y deben seguir trabajando unidos para no volver a lo de antes. Ganando o perdiendo es un grupo que tiene que tirar para adelante.

– ¿Qué anécdotas recordás relacionadas con tu nacionalidad?
– Hay que tener en cuenta que Guinea Ecuatorial es un país completamente seguidor de la liga española. Como su liga no es muy relevante la gente se hace del Barcelona, del Real o del Atlético. No hay bar ni taxi que no tenga alguna bandera de estos equipos. La mitad está con Ronaldo y la mitad con Messi. En el caso mío, por mi parecido físico, me decían Maradona. Otros me llamaban Cholo, por Simeone, en las calles. Me asocian al jugador o al entrenador de moda argentino sabiendo que son compatriotas.<

– ¿Qué significó ser el primer argentino en dirigir en una CAN?
– No hay ningún argentino que haya sido campeón en África, en mi caso con la femenina. Y el cuarto puesto con la masculina, con un país de un millón de habitantes jugando contra grandes potencias como Túnez, RD Congo, Gabón, Burkina Faso, fue un gran mérito. Lo atribuyo a un gran grupo de jugadores que rindió con un plus de motivación y el granito de arena del cuerpo técnico.

– Héctor Cúper, al mando de Egipto, será uno de los técnicos argentinos en Rusia 2018, ¿cómo fue el encuentro con él en El Cairo?
– En sus inicios con los Faraones los visitamos para un partido amistoso a puertas cerradas en la capital y mantuvimos el empate hasta los últimos minutos pero aparecieron Salah y Trezeguet y nos ganaron 2-0. Fue una derrota decorosa y al final intercambiamos unas palabras con Héctor. Pero donde más hablamos fue en una gala FIFA posterior y le pedí consejos porque es un hombre muy preparado, muy buena persona. Le deseo que tenga un buen Mundial porque nos representa a todos los argentinos.

– ¿Por qué crees que no hay tantos entrenadores argentinos en África?
– Creo que es un tema idiomático, porque África es un continente mayoritariamente francófono y anglófono además de Guinea Ecuatorial que es el único país de habla hispana. A mi me vino como anillo al dedo para poder expresar bien mis ideas a los jugadores pero también me gustaría estar en otros países para ir mejorando el inglés y el francés. Igualmente creo que el idioma futbolístico es uno solo y te permite entrenar en todo el mundo. En el caso de Cúper, él habla en español a mil por hora y al lado siempre tiene un traductor que le traduce todo al árabe.

– ¿Quién es tu modelo de entrenador?
– Soy un robador de ideas. Le he robado a todos. Con el que más me identifico es con el Flaco Menotti, desde el Huracán del 73, pasando por Argentina 78 y tomando no solamente sus resultados con el seleccionado sino también la importancia de su idea futbolística que es el buen trato del balón. Y el último gran abanderado del fútbol bonito creo que es Pep Guardiola. Si bien es menor que yo es un ejemplo a seguir en cuanto a lo que son sus equipos. Muchos dicen que lo puede hacer porque estuvo en Barcelona, Bayern Munich y ahora el City pero hay que hacerlos jugar bien y lograr esa identidad y ese protagonismo.

– Egipto, Túnez, Nigeria, Senegal y Marruecos serán los representantes africanos en el Mundial, ¿cómo los ves para esa cita tan importante?
– Soy un convencido de que será complicado ver un africano campeón. Porque es un continente con muy buenos futbolistas desde hace 40 años, altos, fuertes, poderosos pero muchos no entienden el juego. Les cuesta entenderlo y cuando saltan a Europa se ven esas falencias y las van mejorando. El tema pasa por la organización. África puede triunfar en el fútbol pero tiene que mejorar infraestructuras, planificación, programaciones, periodizaciones, metodología… Tienen que lograr un mejor orden para poder progresar.

– ¿Cómo sigue este viaje de Esteban Becker?
– Yo estoy afincado en Madrid, pero este periplo sigue en Lima y Paraguay con mi ponencia que le he puesto “Vientos de África”. Vine a mi país a estar con mucha gente, a ver fútbol. Tuve alguna propuesta sudamericana y también de África. De España también hubo algo pero en este momento estoy estudiando la mejor opción.

Pancho Jáuregui

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts

{{ image }}

{{ title }}

{{ date }} {{ comments }}
{{ readingtime }} {{ viewcount }}
{{ author }}
{{ image }}

{{ title }}

{{ date }} {{ comments }}
{{ readingtime }} {{ viewcount }}
{{ author }}
{{ image }}

{{ title }}

{{ date }} {{ comments }}
{{ readingtime }} {{ viewcount }}
{{ author }}
http://thelinebreaker.co/wp-content/uploads/2018/07/TRANSPARENTE-150x150-1.png

The Line Breaker © 2017-2018 Copyright. All Rights Reserved.

Creative Commons License