Historias“Los Beatles eran diferentes. Yo hacía lo mismo en el fútbol”

El FC Barcelona pagó 100 millones de pesetas al Ajax para incorporar al jugador holandés.
Irati Vidal4 meses ago10173 min

1973. Tras el fracaso de España en el Mundial del 66 y del 70 -para el que ni siquiera se clasificó-, el régimen franquista decidió abrir el mercado de fichajes del fútbol español a extranjeros; un mercado que él mismo había cerrado en 1962 tras la debacle de ’La Furia’ en el Mundial de Chile. Entonces, se creyó que los futbolistas extranjeros perjudicaban al fútbol español y se prohibió el fichaje de jugadores nacidos en otros países, salvo que fueran oriundos. El cerrojo duraría poco. Porque Franco y sus subordinados acabaron dándose cuenta de que el problema no venia de fuera, sino que estaba en su propia España, incapaz de levantar cabeza en competiciones oficiales. Por eso, dieron un paso al frente y abrieron la frontera para permitir la llegada de jóvenes talentos del extranjero.

Así fue como el régimen franquista cambió al historia del fútbol español y del FC Barcelona casi sin querer. Porque ese verano de 1973 llegó a la Ciudad Condal un joven holandés de melena rubia que transformó al club catalán y lo convirtió en lo que es hoy, una referencia mundial. Han pasado 45 años desde aquel fichaje. Y ya nada es lo mismo. Porque él vino, vio y venció. Pero también cambió y transformó a una entidad que por entonces era grande pero se creía pequeña, pues los temores le pesaban más que las victorias. “Los Beatles eran diferentes y hacían lo que querían. Yo hacía lo mismo en el fútbol”, decía. Y así fue. Su magia en los terrenos de juego sustituyó el run-run de la hinchada por los aplausos. Era agosto de 1973, pero ya nadie se olvidaría de él.

Los mejores 100 millones de pesetas
Johan Cruyff llegó temeroso. Pero llegó. “Cuando firmé por el Barcelona mandaba el general Franco en España y tuve remordimientos por el hecho de ir a jugar”, contaba el ‘Flaco’ en el libro de memorias ’14. La autobiografía’. Era un mal momento para aterrizar en Barcelona. Sin embargo, la insistencia del entonces gerente del club, Armando Carabé, que estaba casado con una holandesa, y la posibilidad de jugar bajo la ordenes de otro compatriota como Rinus Michels, acabaron por convencer a un joven futbolista ansioso de victoria. El Barça pagó un millón de dólares al Ajax por él. Los 100 millones de pesetas mejor invertidos de la historia de la entidad.

Porque la inversión le sirvió al Barcelona para levantar el ánimo de toda su hinchada. Porque el “Cruyff, Cruyff, Cruyff…”, se convirtió en el cántico de moda de la capital catalana. Y porque Johan no solo llegó para marcar y transformar las derrotas culés en victorias. Sino que llegó para quedarse y convertir al Barcelona en la envidia mundial.

Su debut como futbolista se atrasó por cuestiones burocráticas. No eran tiempos de facilidades, mucho menos para los catalanes. No pudo jugar el Gamper, ni los primeros partidos de liga, ni la eliminatoria de Copa de la UEFA que el Barça perdió ante el Niza. Pero su ansia por debutar era latente. Y el club decidió organizarle cuatro amistosos (Brujas, Kickers Offenbach, Arsenal y Orense) en los que el holandés marcó cinco tantos. Estaba listo para la competición oficial y el Granada, rival del Barça en la octava jornada de liga, lo comprobó en su propia carne. Johan debutó con dos goles en una goleada (4-0) que causó sensación. El fútbol en blanco y negro se había terminado en la Ciudad Condal. Cruyff era azulgrana.

Irati Vidal

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts

Boys don’t cry

Boys don’t cry

6 días ago
2 min 215
Un arquero para ganar

Un arquero para ganar

2 semanas ago
3 min 385
http://thelinebreaker.co/wp-content/uploads/2018/07/TRANSPARENTE-150x150.png

The Line Breaker, 2018 © All Rights Reserved